Posts Tagged ‘Lucas 11:10’

Septiembre 12

“Entonces Jesús, respondiendo, dijo: No sabéis lo que pedís”, Mateo 20:22

En tu vida espiritual hay momentos de confusión y la solución no es decir que no deberían existir. No se trata de que esté bien o mal, sino de que Dios te está llevando por un camino que no comprendes por el momento. Solo cuando experimentas la confusión entiendes lo que Él quiere para ti.

El velo oculto sobre su amistad (ver Lucas 11:5-8). Jesús presentó la ilustración de un hombre al que parecía no importarle su amigo y nos enseñó que es así como algunas veces se te mostrará el Padre Celestial. Pensarás que es un amigo poco amable, pero recuerda que no lo es. Llegará el momento cuando todo se aclarará. Al parecer se posa una nube sobre la amistad del corazón e incluso el mismo amor muchas veces debe esperar en medio del dolor y el llanto para obtener la bendición de una comunión más plena. ¿Esperarás confiadamente en Dios cuando parece estar completamente oculto?

La sombra sobre su paternidad (ver Lucas 11:11-13). Jesús dijo que hay momentos cuando tu Padre te parecerá desnaturalizado, como si fuera duro e indiferente. Pero recuerda que no es así. “Todo aquel que pide, recibe”, Lucas 11:10. Si todo lo que ves ahora es una sombra sobre el rostro del Padre, espera en el hecho de que al final Él te dará su clara revelación y justificará todo lo que permitió en tu vida.

Lo extraño de su fidelidad (Lucas 18:1-8). “Cuando venga el Hijo del hombre, ¿hallará fe en la tierra?” ¿Encontrará esa fe que confía en Él a pesar de la confusión? Espera en fe creyendo que lo que dijo Jesús es verdad, aunque momentáneamente, no comprendas lo que Dios está haciendo. Él tiene en juego asuntos de mayor peso que las peticiones particulares que le estás haciendo ahora mismo.

AVIVAMIENTOS

(www.avivamientos.net)

“…Ojos era yo para el ciego, y pies para el cojoy examinaba la causa que no conocía“, Job 29:15,16

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10 De Junho
Buscai e achareis“, Luc.11.9

Se não tiver encontrado, procure.”Pedis e não recebeis, porque pedis mal”, Tiago 4:3. Se você pede coisas à vida e não a Deus, está pedindo mal, ou seja, está pedindo movido por desejo de se poder auto-realizar. Quanto mais você se realizar, menos buscará a Deus. “Buscai e achareis”. Esforce-se para limitar seus interesses a isso mesmo. Você já buscou a Deus de todo o coração, ou lançou-lhe apenas um fraco gemido depois de uma pontada de nevralgia moral? Busque, concentre-se e certamente achará.

“Ah! Todos os que tendes sede, vinde às águas”, Is.55:1. Você tem sede, ou mantém-se antes totalmente desinteressado e indiferente – tão satisfeito com a sua própria experiência, que não quer mais nada de Deus? A experiência é a porta de entrada e não a de saída. Cuidado para não construir sua fé sobre experiências, pois logo se tornará hipócrita e obterá um espírito crítico. Não podemos dar a outra pessoa aquilo que encontramos, mas, podemos torná-la desejosa de ter o que temos.

“Batei e abrir-se-vos-á”, Luc.11:9. “Chegai-vos a Deus”, Tiago 4:8. Bata – a porta está fechada e você sente palpitações ao bater. “Purificai as mãos, pecadores”, Tiago 4:8 – bata um pouco mais forte e começará a perceber que está impuro. “Limpai o coração”, Tiago 4:8 – isso ainda é mais pessoal; significa que está bem mais resoluto ainda, que fará mais qualquer coisa. “Afligi-vos”, Tiago 4:9 – alguma vez você já se sentiu aflito diante de Deus devido ao estado de sua vida interior? Quando não lhe resta mais nem uma réstia de auto-piedade, mas, apenas uma profunda aflição pelo espanto de verificar que tipo de pessoa você é? “Humilhai-vos”, Tiago 4:10 – bater à porta de Deus é humilhante mesmo – temos que bater como o ladrão crucificado. “A quem bate, abrir-se-lhe-á”, Luc.11:10.

 REAVIVAMENTOS

(www.reavivamentos.com)

“…Olhos para o cego e pés para o coxo… pai para o orfão e a causa que desconhecia, investiguei…” Jó 29:15,16

Junio 10

Buscad y hallaréis Lucas 11:9

Busca, si no has hallado. “Pedís, pero no recibís, porque pedís mal”, Santiago 4:3. Si pides los bienes de esta vida y no los de Dios, pides mal, es decir, pides con un deseo de realización del yo. Cuanto más cumplas tus aspiraciones personales, menos buscarás a Dios. “Buscad y hallaréis”. Ponte a trabajar y limita tu enfoque y tus intereses únicamente a esto. ¿Alguna vez has buscado a Dios de todo corazón, o tan solo le has dirigido un lánguido clamor después de alguna experiencia emocionalmente dolorosa? Busca, concéntrate y hallarás.

“¡Venid, todos los sedientos, venid a las aguas!”, Isaías 55:1. ¿Tienes sed, o eres indiferente a causa del orgullo que sientes por tus logros, estás tan satisfecho de tu experiencia que no deseas nada más de Dios. La experiencia es una puerta, no la meta final. Ten cuidado de fundamentar tu fe en la experiencia. Si lo haces, tu vida adquirirá un sonido metálico, es decir, el sonido de la crítica y la censura. Recuerda que nunca puedes darle a otra persona lo que encontraste, pero puedes hacer que eche de menos lo que tú tienes.

“Llamad y se os abrirá”, Lucas 11:9. “Acercaos a Dios” (ver Santiago 4:8-10). Golpeas: La puerta está cerrada y tu corazón palpita aceleradamente mientras tocas. Limpiad vuestras manos: Llamas un poco más fuerte y empiezas a comprender que estás sucio. Purificad vuestros corazones: Esto es aun más personal; ahora te encuentras extremadamente desesperado; estás dispuesto a hacer lo que sea. Afligíos: ¿Alguna vez te has sentido afligido delante de Dios debido a la condición de tu vida interior? En este punto no queda ni una hebra de autocompasión, sino el dolor desgarrador por el asombro de entender la clase de persona que realmente eres. Humillaos: Es humillante llamar a la puerta de Dios porque tienes que hacerlo en compañía del ladrón crucificado. “Pero, al que llama, se le abrirá”, Lucas 11:10.

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“…Ojos era yo para el ciego, y pies para el cojoy examinaba la causa que no conocía“, Job 29:15,16

Junio 9

Porque todo aquel que pide, recibe Lucas 11:10

Si no has recibido, pide. No hay nada más difícil que pedir. Desearemos, anhelaremos e incluso sufriremos, pero sólo pediremos cuando nos encontremos en el límite. Lo que nos obliga a pedir es el sentimiento de no ser espiritualmente auténticos, ¿Has pedido alguna vez desde las profundidades de tu total insuficiencia y pobreza? Si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios”, Santiago 1:5. Sin embargo, antes de pedirla, debes estar seguro de que en realidad te hace falta. Tú no tienes la capacidad de enfrentarte a la realidad espiritual cuando lo desees. Lo mejor que puedes hacer después de comprender que no eres auténtico espiritualmente es pedirle a Dios el control del Espíritu Santo, de acuerdo con lo prometido por Jesucristo (ver Lucas 11:13). El Espíritu Santo es quien hace real en tu vida todo lo que Jesús hizo por ti.

“Porque todo aquel que pide, recibe…” Eso no quiere decir que no vas a obtener, si no pides. Pero mientras no llegues al punto de pedir, no recibirás de parte de Dios (ver Mateo 5:45). Recibir implica que has llegado a la relación de hijo de Dios; y que ahora percibes y aprecias, mental y moralmente, y con entendimiento espiritual, que estos beneficios provienen de Dios.

“Si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría…” Si notas que te hace falta, se debe a que has entrado en contacto con la realidad espiritual. No te vuelvas a poner las anteojeras de la razón humana. Pedir quiere decir “rogar”. Algunas personas son lo suficientemente pobres como para interesarse en su pobreza y algunos somos así en lo espiritual. Nunca recibiremos si pedimos con un propósito en mente, si pedimos no por nuestra pobreza, sino para satisfacer los deseos carnales. Un indigente pide únicamente por la condición de completa desesperanza y angustia originadas en su pobreza. No le da vergüenza suplicar. “Bienaventurados los indigentes en espíritu”, Mateo 5:3.

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9 De Junho
Pois todo o que pede recebe“, Luc.11.10

Se não recebeu, peça. Não há nada mais difícil do que pedir. Ansiamos e desejamos, suspiramos e sofremos, mas, só quando chegamos ao extremo é que pensamos em pedir. O sentimento de carência total faz-nos pedir. Alguma vez pediu sentindo a profundeza da sua própria pobreza moral? “Se, porém, algum de vós necessita de sabedoria, peça-a a Deus…”, Tiago 1:5; mas, certifique-se de que realmente lhe falta sabedoria. Você não consegue confrontar-se com a sua realidade na hora que quer. Mas, se você sentir que não é realmente espiritual, a segunda melhor coisa a fazer é pedir a Deus o Espírito, com base na palavra de Jesus Cristo, Luc.11.13. O Espírito Santo é o único que torna real em sua vida tudo o que Jesus fez por si.

“Pois todo o que pede, recebe”. Isso não significa que você não terá certas coisas sem pedir, Mat.5.45; mas, enquanto não chegar a pedir, não receberá pessoalmente de Deus. Esse “receber” significa entrar no relacionamento do filho de Deus e perceber, com apreciação inteligente e moral e com compreensão espiritual, que essas coisas vêm de facto de Deus.

“Se… algum de vós necessita de sabedoria…” Se você percebe que está necessitado, é porque se tornou real a sua necessidade; por isso, não torne a colocar as lapas da razão sobre seus olhos agora espirituais. Há pessoas que dizem: “Pregue-nos o evangelho simples; não nos diga que temos que ser santos, porque isso produz em nós um sentimento de pobreza triste e não é bom sentirmo-nos pobres assim”. “Pedir” significa esmolar. Algumas pessoas são suficientemente pobres para lucrar com a própria pobreza e alguns de nós são assim também no plano espiritual. Nunca receberemos nada se formos interesseiros, caso peçamos movidos pela cobiça e não pela pobreza que temos descoberto em todos nós. Um pobre não pede movido por nenhuma outra razão que não seja a triste angústia da sua pobreza; ele não tem vergonha de esmolar: “Bem-aventurados os pobres de espírito”, Mat.5:3.

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“…Olhos para o cego e pés para o coxo… pai para o orfão e a causa que desconhecia, investiguei…” Jó 29:15,16

Septiembre 12

Entonces Jesús, respondiendo, dijo: No sabéis lo que pedís“, Mateo 20:22

En tu vida espiritual hay momentos de confusión y la solución no es decir que no deberían existir. No se trata de que esté bien o mal, sino de que Dios te está llevando por un camino que no comprendes por el momento. Solo cuando experimentas la confusión entiendes lo que Él quiere para ti.

El velo oculto sobre su amistad (ver Lucas 11:5-8). Jesús presentó la ilustración de un hombre al que parecía no importarle su amigo y nos enseñó que es así como algunas veces se te mostrará el Padre Celestial. Pensarás que es un amigo poco amable, pero recuerda que no lo es. Llegará el momento cuando todo se aclarará. Al parecer se posa una nube sobre la amistad del corazón e incluso el mismo amor muchas veces debe esperar en medio del dolor y el llanto para obtener la bendición de una comunión más plena. ¿Esperarás confiadamente en Dios cuando parece estar completamente oculto?

La sombra sobre su paternidad (ver Lucas 11:11-13). Jesús dijo que hay momentos cuando tu Padre te parecerá desnaturalizado, como si fuera duro e indiferente. Pero recuerda que no es así. “Todo aquel que pide, recibe”, Lucas 11:10. Si todo lo que ves ahora es una sombra sobre el rostro del Padre, espera en el hecho de que al final Él te dará su clara revelación y justificará todo lo que permitió en tu vida.

Lo extraño de su fidelidad (Lucas 18:1-8). “Cuando venga el Hijo del hombre, ¿hallará fe en la tierra?” ¿Encontrará esa fe que confía en Él a pesar de la confusión? Espera en fe creyendo que lo que dijo Jesús es verdad, aunque momentáneamente, no comprendas lo que Dios está haciendo. Él tiene en juego asuntos de mayor peso que las peticiones particulares que le estás haciendo ahora mismo.

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“…Ojos era yo para el ciego, y pies para el cojo… y examinaba la causa que no conocía“, Job 29:15,16

12 De Setembro 
Jesus respondeu e disse: Não sabeis o que pedis“, Mat.20.22

Existem oportunidades na nossa vida espiritual, nas quais nos vemos encarcerados dentro duma verdadeira confusão; e não adianta dizer que não deveria haver confusão em nós. Não se trata de confusão quanto ao que é certo ou errado; é Deus conduzindo-nos por um caminho que no momento não compreendemos para nos agarrarmos a Ele. E é só passando pela confusão que chegamos a entender o que Deus quer de nós.

O toldo da amizade dele, Luc. 11.5-8. Jesus citou o exemplo de um homem que parecia não se importar com o seu amigo e explicou que, às vezes, o Pai celestial vai dar-nos essa impressão dele. Porventura passará pela nossa cabeça que ele não é um amigo leal, contudo, devemos lembrar-nos de que ele o é de facto. Tempo virá em que tudo será esclarecido. Uma nuvem encobre a afeição dele de todos nós e o coração não a vê mais; e não poucas vezes o próprio amor tem que esperar, com sofrimento e lágrimas, a bênção de uma comunhão melhor ainda. Quando parecer que Deus está completamente oculto de nós, você ainda assim confiará nele?

A sombra da paternidade, Luc. 11.11-13. Jesus diz-nos que haverão ocasiões nas quais o Pai nos parecerá ser pai estranho a nossos olhos, duro e indiferente para connosco; mas, lembremo-nos de que não é assim na realidade. “Por isso vos digo:… todo aquele que pede, recebe“, Luc.11.10. Se uma sombra encobre a face do Pai neste momento, creia que, finalmente, ele lhe dará uma clara revelação sobre Ele mesmo e se justificará diante de si em relação a tudo quanto aconteceu.

A Subtileza da Sua fidelidade, Luc. 18.1-8. “Quando vier o Filho do homem, achará porventura fé na terra?” Luc.18:8. Encontrará a fé que confia nele mesmo diante de perplexidades? Tome uma posição de fé, acreditando que o que Jesus disse é verdade sempre, mesmo que nesse meio tempo você nada entenda sobre o quanto Deus está fazendo. Para ele, estão em jogo questões muito maiores do que apenas os pedidos que você Lhe faz no dia-a-dia.

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“…Olhos para o cego e pés para o coxo… pai para o orfão e a causa que desconhecia, investiguei…” Jó 29:15,16

Junio 9

Porque todo aquel que pide, recibe” Lucas 11:10

Si no has recibido, pide. No hay nada más difícil que pedir. Desearemos, anhelaremos e incluso sufriremos, pero sólo pediremos cuando nos encontremos en el límite. Lo que nos obliga a pedir es el sentimiento de no ser espiritualmente auténticos, ¿Has pedido alguna vez desde las profundidades de tu total insuficiencia y pobreza? Si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios”, Santiago 1:5. Sin embargo, antes de pedirla, debes estar seguro de que en realidad te hace falta. Tú no tienes la capacidad de enfrentarte a la realidad espiritual cuando lo desees. Lo mejor que puedes hacer después de comprender que no eres auténtico espiritualmente es pedirle a Dios el control del Espíritu Santo, de acuerdo con lo prometido por Jesucristo (ver Lucas 11:13). El Espíritu Santo es quien hace real en tu vida todo lo que Jesús hizo por ti.

“Porque todo aquel que pide, recibe…” Eso no quiere decir que no vas a obtener, si no pides. Pero mientras no llegues al punto de pedir, no recibirás de parte de Dios (ver Mateo 5:45). Recibir implica que has llegado a la relación de hijo de Dios; y que ahora percibes y aprecias, mental y moralmente, y con entendimiento espiritual, que estos beneficios provienen de Dios.

“Si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría…” Si notas que te hace falta, se debe a que has entrado en contacto con la realidad espiritual. No te vuelvas a poner las anteojeras de la razón humana. Pedir quiere decir “rogar”. Algunas personas son lo suficientemente pobres como para interesarse en su pobreza y algunos somos así en lo espiritual. Nunca recibiremos si pedimos con un propósito en mente, si pedimos no por nuestra pobreza, sino para satisfacer los deseos carnales. Un indigente pide únicamente por la condición de completa desesperanza y angustia originadas en su pobreza. No le da vergüenza suplicar. “Bienaventurados los indigentes en espíritu”, Mateo 5:3.

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“…Ojos era yo para el ciego, y pies para el cojo… y examinaba la causa que no conocía“, Job 29:15,16

9 De Junho
Pois todo o que pede recebe“, Luc.11.10

Se não recebeu, peça. Não há nada mais difícil do que pedir. Ansiamos e desejamos, suspiramos e sofremos, mas, só quando chegamos ao extremo é que pensamos em pedir. O sentimento de carência total faz-nos pedir. Alguma vez pediu sentindo a profundeza da sua própria pobreza moral? “Se, porém, algum de vós necessita de sabedoria, peça-a a Deus…”, Tiago 1:5; mas, certifique-se de que realmente lhe falta sabedoria. Você não consegue confrontar-se com a sua realidade na hora que quer. Mas, se você sentir que não é realmente espiritual, a segunda melhor coisa a fazer é pedir a Deus o Espírito, com base na palavra de Jesus Cristo, Luc.11.13. O Espírito Santo é o único que torna real em sua vida tudo o que Jesus fez por si.

“Pois todo o que pede, recebe”. Isso não significa que você não terá certas coisas sem pedir, Mat.5.45; mas, enquanto não chegar a pedir, não receberá pessoalmente de Deus. Esse “receber” significa entrar no relacionamento do filho de Deus e perceber, com apreciação inteligente e moral e com compreensão espiritual, que essas coisas vêm de facto de Deus.

“Se… algum de vós necessita de sabedoria…” Se você percebe que está necessitado, é porque se tornou real a sua necessidade; por isso, não torne a colocar as lapas da razão sobre seus olhos agora espirituais. Há pessoas que dizem: “Pregue-nos o evangelho simples; não nos diga que temos que ser santos, porque isso produz em nós um sentimento de pobreza triste e não é bom sentirmo-nos pobres assim”. “Pedir” significa esmolar. Algumas pessoas são suficientemente pobres para lucrar com a própria pobreza e alguns de nós são assim também no plano espiritual. Nunca receberemos nada se formos interesseiros, caso peçamos movidos pela cobiça e não pela pobreza que temos descoberto em todos nós. Um pobre não pede movido por nenhuma outra razão que não seja a triste angústia da sua pobreza; ele não tem vergonha de esmolar: “Bem-aventurados os pobres de espírito”, Mat.5:3.

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“…Olhos para o cego e pés para o coxo… pai para o orfão e a causa que desconhecia, investiguei…” Jó 29:15,16